EPILEPSIA Y EDUCACIÓN

Escolarización de niños con epilepsia

El/la niño/a con epilepsia que tenga una inteligencia normal debe asistir a la escuela como cualquiera de su edad.

Pero dado el desconocimiento general sobre lo que es la epilepsia, el/la niño/a puede ser discriminado/a por los docentes y sus compañeros/as que reaccionan con terror ante las crisis apartando al niño/a de la actividad normal.

La desinformación trae el rechazo a que estos/as niños/as entren en guarderías infantiles o escuelas, o bien, en caso de ser aceptados/as, a la ignorancia se le une la expresión de que “… no se hacen responsables de lo que le suceda …”

escolarización de los niños con epilepsia

El personal de la escuela debe conocer que padece epilepsia, los efectos de los medicamentos, cómo actuar en caso de crisis y avisar a la familia en caso de que note un cambio en las destrezas físicas o intelectuales.

Se aconseja a los padres mantener una charla con los directivos de la escuela y profesores a principio del curso. Puede ocurrir que de acuerdo al tipo de crisis epiléptica y a la frecuencia con que éstas se presenten, puede necesitar ayuda para mantenerse al mismo nivel de los demás estudiantes.

Los docentes deben explicar a los/as compañeros/as lo que significa la epilepsia para que comprendan que se puede convivir fácilmente con alguien que padece la enfermedad. Esta información debe transmitirse de manera positiva y lo menos dramática posible.

Modelos de escolarización

Para alcanzar la integración social y contribuir al desarrollo armónico de la personalidad del niño, un factor decisivo es la escolarización regular en las condiciones de mayor normalización posible.

La posibilidad de lograrlo depende del grado de control de las crisis.

Otros factores como enfermedades asociadas o desajustes de la personalidad pueden condicionar también la escolaridad.

Las dos terceras partes de los/las niños/as con epilepsia pueden seguir una escolarización normal. De ellos, un 85 % no requieren intervenciones específicas y el resto necesitaría algún refuerzo pedagógico o psicoterapia.

El otro tercio de los escolares con epilepsia, necesitan atención por parte de los profesionales de los Equipos de Orientación Educativa (EOE) e incluso escolarización en un aula o centro específico de educación especial.

En definitiva, con respecto a la escolarización, la orientación del niño con epilepsia está determinada por la ausencia o presencia de otros trastornos neuropsicológicos. Las crisis, por sí mismas, no deben condicionar el modelo de escolarización.

Modelos de escolarización posibles en el niño con epilepsia

Ninguna intervención específica

Niños con inteligencia normal, ninguna o muy pocas crisis, sin deterioro cognitivo, sin trastornos de adaptación y dificultades de conducta.

Refuerzo pedagógico, rehabilitación de dificultades de aprendizaje o psicoterapia

Niños con inteligencia normal-baja, pocas crisis, algún déficit neurocognitivo, trastornos de aprendizaje y ligeras dificultades afectivo-comportamentales.

Modelos pedagógicos multidisciplinarios en aulas de integración

Crisis muy frecuentes, alteraciones de conducta, deficiencia mental, trastornos motores, defectos perceptivo-sensoriales, trastornos afectivo-comportamentales.

Centros específicos

Todo lo anterior pero de forma más pronunciada y agravada.